2gether, the first collaborative bank

En cierta ocasión, un buen amigo mío apasionado con la Retórica de Aristóteles, me recomendó que siempre que escribiera un artículo, contara una historia o presentara un proyecto lo hiciera con unos argumentos que primero se escucharan, segundo se entendieran y, por último, se aceptaran y compartieran. Relativos a los tres pilares de la persuasión, será a través del “ethos, el logo y el pathos” como os describa a 2gether.

El Ethos, la credibilidad de un proyecto que existe

2gether la cooperativa bancaria global de próxima generación, que funciona sólo para el beneficio de sus clientes que se irán poco a poco convirtiendo en los dueños de los datos, los productos y los servicios que ofrece.

Durante el proceso de conceptualización de esta idea oímos muchas veces que el dato se convertiría en el nuevo oro del mundo digital. Después de tanta insistencia, entendimos que no podríamos construir esta nueva plataforma bancaria sin que tuviera integrado este activo financiero tan prometedor. Por supuesto, no de cualquier manera sino de forma tal que 1) efectivamente sirviera para construir una plataforma de nueva generación capaz de mejorar las finanzas actuales de los usuarios a través de eso que llaman “inteligencia de negocio”, 2) trabajara más allá del sobreexplotado modelo económico alrededor de divisas fiduciarias permitiendo, a través de la ciencia del dato, nuevos modelos de intercambio sobre activos reales, 3) habilitara un sistema colaborativo alrededor de la contribución de los clientes y sólo para su beneficio y 5) teniendo una ambición global, descansara sobre una arquitectura escalable capaz de soportar la potencial avalancha de datos accesibles.

Para que nos escucharan necesitábamos dar credibilidad al proyecto. No pudimos encontrar mejor compañero de viaje que una compañía con experiencia y experta en ese nuevo activo, BI Geek, empresa especializada en el diseño de arquitecturas capaces de exprimir y extraer el valor de los datos. Y eso fue precisamente lo que primero que conseguimos en 2gether. Una arquitectura que nos permite de forma específica y detallada, en el momento adecuado, recoger y entender los datos de los clientes y ofrecerles en tiempo real recomendaciones “accionables” que mejoran sensiblemente la gestión de sus finanzas.

Somos ya una propuesta tangible, un proyecto que lleva dos años de intenso desarrollo, con uno de los mejores equipos que jamás yo haya podido soñar, con socios comprometidos y promesas cumplidas, con una ilusión convertida en realidad que por fin vio la luz a finales de 2018…

El logo, la evidencia del dato

Como Ingeniero Industrial es la lógica y la evidencia sólida del dato, sobre la que resulta más fácil establecer los argumentos. Y es que es una verdad incuestionable que todos nosotros somos generadores de datos y si tenemos en cuenta además que cada vez tenemos y tendremos más y más dispositivos conectados, generaremos muchos, muchísimos datos. La hora a la que nos levantamos, el camino que seguimos al trabajo, la forma en la que conducimos, nuestros hábitos de consumo, los pagos que hacemos, las transferencias que realizamos, nuestro ordenador, nuestro móvil, nuestro coche, nuestro frigorífico… muchos, muchísimos datos generados todos dentro de un contexto determinado y en un momento preciso.

Para los sistemas de información tradicionales no eran más que contenido digital que raramente se acumulaba, pero que, si se hacía, no era más que para ocupar espacio de disco; mucho, muchísimo espacio de disco.

Para 2gether sin embargo, son datos guardados en un repositorio ( 2gether Data Lake ) capaz de acumular una cantidad ingente de datos ( datos de cliente, datos de proveedores, de servidores web, de bases de datos, de redes sociales, datos del contexto, datos de uso… ), datos estructurados o desestructurados que gracias a nuestros  procesos de transformación y catalogación convertimos en información.

Una robusta infraestructura de Big Data que completamos con técnicas de Inteligencia Artificial para dar un paso más y analizar y transformar esa información, convirtiéndola en informes y, sobre todo, en conocimiento. Y seguimos avanzando pues a través de nuestro asistente FLAP y de nuestras herramientas de procesamiento del lenguaje natural, ese conocimiento lo haremos accionable, lo traduciremos en recomendaciones precisas a nuestros usuarios, recomendaciones contextuales, personales y en tiempo real, sin ningún conflicto de interés que les ayudarán a tomar las mejores decisiones en los mejores momentos.

Seríamos poco ambiciosos si nos quedásemos ahí, si no aprovecháramos la potencia de nuestro nombre 2gether y la capacidad de nuestros compañeros BI Geek, para extraer todavía más datos, más información, más conocimiento, en definitiva, más transaccionalidad. Gracias a las nuevas técnicas de Aprendizaje de las Máquinas y a la comunidad de 2gether seremos capaces de dotar a nuestra infraestructura de la habilidad de aprender de forma autónoma, autogestionada, autorregulada, mejorando y optimizando de forma continuada las finanzas de los usuarios. Análisis estadísticos de los datos, observaciones de uso, productos contratados, interacciones entre cliente y proveedor, valoraciones de la comunidad… toda una ciencia del dato dirigida a un solo fin: cuanto más la usas mejor funciona.

Evidencias creíbles puesto que existe tecnología que lo permite y equipo que lo implementa. Razonamientos lógicos que por ejemplo nos permitirán en las próximas entregas del producto, complementar el valor ofrecido por nuestro PFM con herramientas predictivas de liquidez que permitan la gestión adelantada de excesos o faltas de efectivo o la administración inteligente de los presupuestos mensuales.

El pathos, razones que el corazón posee y la razón ignora

Sí, es verdad que como Ingeniero hace muy pocas líneas decía que la lógica y la certidumbre de la evidencia eran las más fáciles de razonar y defender. Pero como por encima de mi condición profesional está mi condición humana, hago uso de mi imperfección y mi derecho a equivocarme para cambiar de criterio y decir que es esto, la pasión, lo que de verdad me hace estar convencido de lo que hacemos, razón suficiente para mí para aceptar y compartir los nuevos modelos.

Hace mucho tiempo leí una historia que, por lo lejos en el tiempo, la debilidad de mi memoria y, sobre todo, la necesidad de utilizarla para este tercer pilar de la retórica, la voy a contar desde el romanticismo de un recuerdo…

Trataba de una mujer que nació en el mundo, con el mismo derecho que cualquier otro ser humano de vivir en el mundo. La casualidad o el destino la situaron en un país sin desarrollo, sin esperanza; la economía insostenible y el desarrollo desequilibrado la vistieron de pobreza y la despojaron de oportunidades. Su ausencia, su inexistencia en el sector financiero le cerraron el acceso a la única obligación que tiene banca: promover la actividad económica.

Porque ella tenía un don, una habilidad que en cualquier otro país del mundo hace mucho tiempo hubiera podido convertir en negocio. Tenía una creatividad que le permitía mezclar los alimentos y acertar con los sabores: hacía arte en la cocina. Una destreza que pronto convirtió en virtud, puesto que su disposición a hacer el bien la empujaban a compartirlo con los demás.

A sus 65 años y después de muchos intentos de llamar a los bancos para acceder al crédito que nunca llegaba, había renunciado a su sueño de abrir un restaurante.

Disfrutaba igualmente con los aplausos de su entorno cercano. Amigos y familiares a los que, con sus escasos recursos, conseguía sacar una sonrisa cada vez que disfrutaban de sus fogones. Y fans, muchos fans puesto que, a pesar de sus carencias, sí tenía acceso al mundo entero a través de las redes sociales. Compartía recetas, daba consejos, atendía llamadas, enviaba recomendaciones por móvil, etc… una actividad digital que la reconfortaba y llenaba; sobre todo, una honrada actividad digital de la que más tarde sacaría provecho.

Porque llegó el día en que una startup cambió su vida. Esta mujer que no tenía nada, después de muchos años, tenía todo, puesto que esta empresa especializada en el dato fue capaz de leer sus correos, acceder a sus redes sociales, interpretar sus mensajes, valorar su comportamiento… y a través de todos estos datos digitales elaboró un perfil de riesgo (credit scoring) que la elegía como candidata preferente para un préstamo. Sé que le dieron el préstamo y sé que al fin pudo abrir su restaurante. Un claro ejemplo de que la economía va mucho más allá de lo que hasta ahora conocíamos.

Esto es lo que hoy llaman economía del comportamiento (behavioural economy) y empezamos a saber de otros proyectos piloto ( China – Sesame Credit ) que pretenden recopilar información del comportamiento de los ciudadanos (multas de tráfico, pago de impuestos, tipo de compras…) para asociar los datos a nuevos sistema de puntuación de crédito mucho más acertados y menos efímeros que los tradicionales.

Esto y mucho más es lo que nosotros llamamos 2gether. Un proyecto global construido alrededor del dato que busca cambiar, con el apoyo de los miembros de la cooperativa, no sólo el sistema bancario sino la propia economía.

Y esto sólo es el principio porque todos estos datos son tuyos y en los próximos artículos te contaremos cómo te los devolveremos 🙂 …

 

Salvador Casquero

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